Cuando era niño no podía ver películas de terror. Sencillamente me ATERRABAN demasiado, no podía soportar su influjo. Recuerdo que no tuve valor para ver Tiburón hasta que fui mayor de edad.
Así que de crío evitaba ver filmes de terror. Pero no podía evitar exponerme a los trailers de esos filmes, frente a le tele o en el cine, asaltándome de improviso, aunque fuera delante de sesiones para todos los públicos: esos trailers ejercieron en mí la misma influencia y despertaron el mismo pánico que en otros niños las películas enteras. El trailer del primer Viernes 13 me causó pesadillas. El mismo trailer de Tiburón provocaba que no fuera capaz de bucear en la piscina con los ojos cerrados.
Pero, sin duda, el trailer que más miedo me produjo fue el de El destripador de Nueva York, de Lucio Fulci. Aún recuerdo la voz del asesino riéndose como un Pato Donald perverso en el marco del paisaje neoyorquino… y la sangre tan roja. Yo por entonces no sabía que la película no era estadounidense, y que aquella extrañeza formal, nada sofisticada, que presentaban sus imágenes escogidas era típica del cine de terror italiano: éste podía resultar hilarante y perturbador a la vez.
En este teaser quisimos rendir homenaje al cine de terror italiano. A películas como El destripador de Nueva York, que me espantaron la niñez… sin haberlas visto. De hecho, la mayor influencia de este teaser son otros trailers de cine, no sus películas.
También deseaba parodiar esa tendencia de finales de los 70 y principios de los 80 a mezclar mensajes sociales, supuestamente trascendentales, con el cine de evasión, creando un subgénero exploitation que explota precisamente aquello que dice denunciar: en aquella época podía ser una denuncia de la mujer como objeto sexual o el miedo social a los melenudos, como excusa para mostrar a la mujer en todo su esplendor o la “entretenida” violencia de esos melenudos. El mensaje solía ser pretendidamente progresista, pero con un fondo puramente ridículo y reaccionario que se aprovechaba de cualquier absurda alarma social del momento.
Quiero expresar mi agradecimiento al equipo de profesionales que se ha volcado desinteresadamente en la creación de este teaser, y especialmente a sus dos protagonistas: la catalana Marta Cercós, de hipnótica, casi vampírica mirada; y el insigne poeta peruano Jaime Rodríguez. Y muchas gracias a Manel, Sandra, Ainhoa y al resto de Vas a ver, por esta fantástica invitación a su Teaserland.
PD. Ah, el “pasamontañas” del psychokiller existe realmente: se trata de una máscara para festejos rituales que compré en un pueblo a los pies del Macchu Picchu. Aterradora, ¿verdad?
Ver este teaser: El Sudaca Sádico